martes, 9 de agosto de 2016

Suicide Squad: ¿entre Elektra y Dark Knight?

La he visto este fin de semana y me ha sorprendido que ni de coña llegue a un extremo o al otro. Y me sorprende porque, viendo el debate de estos últimos días, no sabía si esperar la Ciudadano Kane del cine de Superhéroes o una bazofia a la altura de Daredevil.
¿A qué juega últimamente la crítica? ¿Nos hemos vuelto locos los espectadores? Pocas películas han polarizado tanto la opinión como las dos últimas de DC; Batman vs Superman y Sucide Squad. En ambas la disparidad es brutal. A lo mejor es una inteligente forma de incitar al personal a ir al cine: ¿A quién creer? compra una entrada y compruébalo por ti mismo. O lee esta reseña si no te importan los Spoilers, lo que salga más barato.

Disfruté de la película, pero entiendo el por qué de la decepción; estábamos todos muy hypeados con unos trailers que pintaban muy bien, que apuntaban a que podía tratarse de la mejor peli de DC hasta la fecha. Podía sentar escuela e iniciar una era dorada para DC. Y es que desde la trilogía de Nolan ésta sigue presentando películas que cuentan con muy buen material pero que no acaban de cuajar; películas irregulares, con momentos brillantes que casi (pero no del todo) salvan la peli y momentos de bochorno; buenos personajes pero malas decisiones de guión o dirección. Buenas decisiones en este sentido pero mal cásting. Siempre una de cal y una de arena.
Este fue el gran problema de Batman vs Superman: Batman fue una sorpresa mayúscula, uno de los mejores Batman que hemos visto. Toda duda que el fandom tuviera sobre Affleck ha quedado - espero - olvidada. Superman en cambio quedó completamente eclipsado. Los motivos de Batman para antagonizar al Kryptoniano los entendemos; los de Superman flaquean. ¿Le escandalizan los métodos brutales del murciélago, a alguien quien en su última gran pelea destroza media ciudad y acaba por partirle el cuello a su adversario? Creo que allí murieron muchas más personas de las que Batman pudo haber mandado al hospital. Y la introducción, la creación de Doomsday... para mi simplemente no tiene sentido el acceso libre y sin control que Luthor consigue de la tecnología y cadáver de Zod. La narración también es discutible: la conveniencia de la visión, del sueño, solo la entiende el friki; e incluso para nosotros creo que sobra.

En Suicide Squad pasa un poco lo mismo. Partimos de una buena premisa, el material es bueno. Lo que hacen con él no tanto. Tienen un buen cásting. Margot Robbie se apodera de la pelicula entera: es Harley Queen &; The Suicide Squad. Will Smith cuadra bastante como Deadshot. A Viola Davis el papel le queda como un guante. Por otra parte Flagg es soso. Katana pasa bastante desapercibida y Delevinge debe toda la gracia de su personaje a los efectos especiales. Del Joker ya hablaremos. ¿Primer problema? demasiados personajes: a unos se les da una larga presentación (Harley y Deadshot) la de otros (Enchantress) es más breve y la de Killer Croc y Boomerang no existe: simplemente no da tiempo. Son más de relleno que en Avengers era Hawkeye.
Aún así evolucionan bien y hay química entre ellos: el tiempo que no les han dedicado en la introducción Croc, Diablo y Boomerang lo recuperan durante el metraje: muestran personalidad y atisbos de trasfondo. No así Flagg pero ¿a quien le interesa Flagg? Su relación con June Moone sobra, no pinta nada en la trama, y su interpretación de amante preocupado es completamente plana.



Pero sobretodo quien sobra es la propia Enchantress; y más concretamente en su papel como villana. Este es el principal problema de la película. El Escuadrón no tiene rodaje como equipo; derrotarla es su primera misión. Y en su primera misión se enfrentan a un ser con calidad de enemigo final. Comparemos con Iron Man (2008): cuando se pone la versión definitiva del traje el director dedica un tiempo a enseñarnos cómo detiene a terroristas y a matones de poca monta. Así vemos su eficacia; entendemos que tiene sentido, que puede funcionar. Con el Escuadrón no es así; van de cero a mil en un momento, y para que tengamos tiempo de apreciar sus capacidades individuales tienen que meter los consabidos minions carnaza.

Pero el problema con Enchantress no termina aquí. Podía tener interés como miembro del Escuadrón, si fuera un poco menos poderosa.  Fácilmente podía ocupar un nicho que Killer Croc deja vacante al mostrarse más sociable de lo previsto: el de marginada siniestra dentro del grupo. Estéticamente su primera versión es muy atractiva y la transformación June/Enchantress de lo mejor de la película. Su segunda versión, cuando abandona el tono ceniciento y el aire a momia, es un poco del montón. Conceptualmente es aburrida, otra villana con delirios de grandeza que quiere esclavizar a la humanidad; solo tiene sentido como ejemplo de lo que podría pasar si un metahumano del nivel de Superman atacara, pero (y me extenderé en ello en el siguiente punto) no es el tipo de misión para la que el Escuadrón puede ser realmente útil.

Para mi el verdadero villano de la película es Amanda Waller; y esta realidad no debería relegarse a una lectura entre líneas. Está claro que es así como nos la retratan, como villana; abracemos este concepto e intentamos explotarlo. Imaginemos un escenario alternativo al de la película. Busquemos para el Escuadrón un enemigo político: un Snowden, un Manning. Alguien con quien, en realidad, la población simpatice. Alguien con quien incluso el propio Escuadrón puede simpatizar. Un Hacker que ha puesto en jaque al gobierno. Un funcionario que descubre algo que el pentágono quería ocultar. Un activista político que se ha vuelto demasiado molesto. Este individuo, además, ha robado dinero, mucho dinero. Se rodea de guardaespaldas de élite; se fortifica en una zona marginal de la ciudad. Incluso quizás puede contratar los servicios de algún metahumano mercenario de segunda fila; éste, si acaba detenido, podría engrosar las filas de una segunda encarnación del Escuadrón en futuras secuelas y nos ahorraríamos presentarle. Y se prepara para desvelar algo que los poderosos no quieren que se sepa.
Waller es la figura gris que soluciona este tipo de problemas. Es el Fumador de Expediente-X. Y esta es la misión que plantea: asaltar el refugio, acabar con sus defensas, eliminar los posibles metahumanos que le apoyen, y matarlo.
Nuestros protagonistas se enfrentan a este reto; está a su altura. Implica infiltración, juego sucio, mucho fuego cruzado y pelea a un nivel apenas superior al humano; su nivel, al fin y al cabo. Llega el momento: han superado las defensas. Ante ellos está el objetivo. Pero no es un villano arrogante; suplica: lo único que ha hecho es luchar contra el sistema, contra la parte corrupta del sistema. La misma gente que está utilizando al Escuadrón como armas vivientes, sin escrúpulos. El Escuadrón simpatiza con él; quizás no todos. Harley es demasiado psicótica; a Enchantress, si está en esta versión de la historia, le resulta indiferente. Pero Deadshot a pesar de ser un asesino a sueldo tiene cierta ética; Diablo quiere redimirse y Croc, como ciertos depredadores, se aplaca ante la sumisión. Pero Waller les advierte: o asesinato o activa las bombas. El Escuadrón mata, pero le queda un regusto amargo.

Así se enfatizan tres cosas: uno, Waller es el verdadero enemigo del Escuadrón. Queda reforzada como tal y como personaje: es dura, inflexible, manipuladora y corrupta. Está dispuesta a hacer lo que sea para proteger su idea de "los intereses de la nación" y de paso los suyos propios; y para ello usará a los protagonistas como y cuándo quiera.  Dos, queda claro para el espectador qué tipo de misiones protagonizará el Escuadrón. No peleas limpias contra villanos de cómic: juego sucio. No defienden la moral y lo que es justo; para esto está la JLA, para derrotar al invasor alienígena y salir en los periódicos. El Escuadrón son perros al servicio del gobierno: son delincuentes a quienes no se deja posibilidad de redimirse, obligados a ser antihéroes, a permanecer villanos les guste o no. Y tres, el Escuadrón se enfrenta de forma práctica a su triste realidad: no son nada más que armas prescindibles, y hay pocas esperanzas de que las cosas acaben bien para ellos.

El segundo problema que tengo con "Suicide Squad" es el Joker.



Jared Leto está muy bien caracterizado y como Joker me ha gustado; pero le faltaba una pizca de protagonismo. No era su película, lo entiendo; pero es que estamos hablando del Joker. Es un personaje demasiado enorme, no puede limitarse a hacer un cameo. Quería una genialidad, un acto de locura tan absoluta y caótica que diera la vuelta a la razón y a la lógica hasta que nos pareciera perfectamente natural. Una muestra de sadismo tan cruel que en una sola escena nos hubiera bastado para recordar quien es el príncipe payaso del crímen, quien el antagonista de Batman, quien el más temido; y por qué se le teme. Aquí solo se le ve como presencia estética y poco más, y no me basta. Cuándo la escena del club pensé "Aquí, aquí hará algo". Cuándo la tortura a Harleen Quinzel "aquí será brutal" y nada; una buena frase, distorsiones psicodélicas y nada más. Nada en ambos casos. El Joker no es un psicópata; es el psicópata. No es un loco; es la locura. Da igual cuan amorales o peligrosos sean los miembros del Escuadrón; da igual cuan hija de puta sea Waller. Hacía falta recordar que hay peligros mayores, villanos mayores, auténticos monstruos, y que el mayor de todos ellos es el Joker.

Así, resumiendo, mi principal problema con Suicide Squad es que en el fondo es demasiado JLA; demasiado equipo metahumano de diseño salvando al mundo de la devastación provocada por un mal superior a cualquier cosa que la humanidad haya visto. Este no debería ser el papel del Escuadrón, insisto. Prácticamente todo lo que hacen es perfectamente intercambiable con la JLA; podríamos sustituirlos todos por los miembros de la Liga. Saldría una película menos divertida, y quizás un poco más épica. Si tienen que salvar el mundo, que sea de amenazas más sutiles, menos pirotécnicas.

Respecto a los aspectos técnicos... la verdad, hay quien se la coge con papel de fumar. Es más oscura de lo que debería en algunas escenas. Algunos diálogos se notan forzados. La historia de Deadshot y Harley se inserta a lo bruto, con la excusa de presentarlos al Pentágono; podría haber sido más sutil. El guión falla en algunas cosas; no está muy claro cómo planeaba Waller usar a la Enchantress, alguien capaz de teleportarse, apartada de su corazón... o peor, cómo deja tan desprotegida una estatua idéntica a la que posee a June Moone. ¿Justifica tan mala crítica? no lo creo. Sí, la primera mitad es mejor que la segunda; y al enfrentamiento final le falta un poco de fuerza. Pero el total me parece digno y, si bien no tan fantástico como los trailers prometían, recomendable.

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